Cómo arreglar un abrigo de plumas apelmazado
Los abrigos de plumas no son solo una opción de moda que regresa con fuerza cada año sino, también, una de las prendas más eficaces a la hora de combatir las bajas temperaturas.
En corto o en largo, este tipo de abrigos permiten ir bien calentitos cuando el frío aprieta, resultando, además, muy ligeros y confortables. Su secreto está en el material que guardan en su interior, las plumas y plumones generalmente de pato o ganso que requieren de ciertos cuidados, para lograr, así, que el abrigo resulte ‘mullido’ y muy agradable de llevar.
Un lavado inadecuado, un almacenaje incorrecto o cualquier otra circunstancia, pueden hacer que el relleno del abrigo se apelmace y la prenda luzca deforme o deteriorada, resultado además menos bonita y, lo más importante, menos eficaz frente al frío.
Si esto ocurre, hay algunas soluciones para intentar recuperarla, si sabes cómo arreglar un abrigo de plumas apelmazado. Toma buena nota de algunos métodos y trucos para conseguirlo y que tu plumas vuelva a lucir espléndido este invierno.
¿Se puede recuperar un abrigo de plumas apelmazado?

Si por cualquier circunstancia un abrigo con relleno de plumas no presenta la textura esponjosa que debería tener al tacto, hay distintas opciones para arreglarlo siempre teniendo en cuenta las condiciones concretas que presente cada prenda, por ejemplo cómo ha sido su último lavado, si se ha secado completamente antes de guardarlo en el armario o si se le ha colocado, indebidamente, algo de peso encima.
En cualquier caso, hay dos posibles métodos que puedes poner en práctica para recuperar ese abrigo de plumas cuyo relleno no está en las mejores condiciones. La primera consiste en ahuecar la prenda en seco y la segunda va a requerir volver a lavar el abrigo de plumas apelmazado para, partiendo de cero, recuperarlo completamente.
Para arreglar tu abrigo, debes lograr que el plumón que le sirve de relleno esté no solo limpio, sino completamente seco para que, así, quede muy suelto, con aire circulando en su interior, entre las plumas, lo que evitará cualquier posibilidad de apelmazamiento.
El secreto para evitar que el relleno de un abrigo de plumas se apelmace está en lavarlo de la manera correcta y en guardarlo solo cuando esté completamente seco. La humedad es una de las causas que provoca el apelmazamiento
Para contribuir a un secado óptimo, que elimine el más mínimo atisbo de humedad, puedes meter el abrigo de plumas unos minutos en una secadora. Si lo haces recuerda que es importante utilizar programas de secado apropiados, a baja temperatura y mínima rotación.
Además, para favorecer que las plumas queden totalmente sueltas, es importante proceder al secado poniendo en la máquina algunas pelotas de superficie irregular, del tamaño de pelotas de tenis, diseñadas para este fin con las que conseguir que a medida que el abrigo de plumas se va secando, las pelotas golpeen suavemente el plumón, en múltiples direcciones. Este sencillo truco puede evitar que las plumas tiendan a entrelazarse en el interior de la prenda haciendo que el relleno quede apelmazado (una pelota de tenis también es válida para este fin).
Otra posibilidad para que abrigo de plumas vuelva a lucir impecable y se convierta de nuevo en la prenda estrella del invierno es airearlo manualmente al tiempo que aprovechas un día de sol para tenderlo en el exterior. De esta manera, el aire y el sol lograrán secar completamente el plumón de su interior.
En este caso, si el abrigo está apelmazado, tiéndelo en una cuerda lo más extendido posible. Antes de hacerlo, sacúdelo con energía en todas direcciones. Además, golpéalo, cada cierto tiempo, con tus manos o con algún elemento similar al que se usa para sacudir las alfombras. Esos golpes, que no han de ser demasiado fuertes, contribuirán a separar posibles plumas que se hayan quedada unidas o adheridas al forro para, así, devolver al abrigo todo su ligereza y suavidad.
Medidas para evitar el apelmazamiento de un abrigo de plumas

Los abrigos de plumas, cortos, largos, tipo bombers, chalecos… son prendas muy versátiles, válidas tanto para lucir en un estilo urbano y chic, como para utilizarlos como parte de la indumentaria para practicar deporte en la nieve.
No son tan delicados como puede parecer, pero es cierto que hay que tener ciertas precauciones tanto para evitar que sus plumas puedan apelmazarse, como a la hora de lograr recuperarlas si esto ocurre. Si quieres que tus prendas de plumas estén perfectas y bien mullidas por más tiempo toma nota de algunas buenas ideas:
- Puedes lavar tu abrigo de plumas tanto a mano como a máquina, pero antes de hacerlo lee atentamente las instrucciones de lavado de cada prenda. Además, lávalas siempre con agua fría. El calor no es compatible con el relleno de plumas.
- En la lavadora, utiliza programas de centrifugado ultra cortos y a bajas revoluciones. Si lo lavas a mano, no retuerzas la prenda. La manera correcta de eliminar el agua es enrollando el abrigo son suavidad, ejerciendo, mientras lo enrollas, una presión leve.
- Si tu abrigo de plumas se ha apelmazado y quieres recuperarlo lavándolo a máquina, mételo solo, como prenda única en la lavadora, para que tenga suficiente espacio para ‘flotar’ en el agua. Utiliza jabones neutros, específicos para prendas delicadas, y hazlo en cantidades mínimas. Además, introduce dos – tres pelotas de lavado o, si no dispones de ellas, sencillamente pelotas de tenis (como en la secadora). Este detalle es importante porque al mismo tiempo que el tambor de la lavadora gire, las pelotas irán golpeando las plumas del abrigo, manteniéndolas separadas y haciendo que el apelmazamiento desaparezca.
- A la hora de meterla en la lavadora, dale la vuelta a la prenda, es decir lávala al revés. Cierra los bolsillos y las cremalleras.
- Nunca guardes tu abrigo de plumas si está húmedo
- A la hora de tenderlo en el exterior, cuélgalo para que pueda secarse bien cambiándolo de posición con frecuencia o, si lo prefieres, colócalo en una superficie plana donde le dé el aire. Tendrás que darle la vuelta cada cierto tiempo para que se vaya secando de forma homogénea.
