Como limpiar unas UGG en casa sin el kit
La botas y zapatillas UGG son un tipo de calzado de invierno, originario de Australia y Nueva Zelanda, que destaca por estar hecho en un tipo de piel de alta calidad similar al ante pretratado y recubierto en su interior por agradable tejido de lana de oveja.
Actualmente, la firma ofrece una amplia variedad de modelos que combinan comodidad y resistencia y que permiten llevar los pies bien calentitos en cualquier situación.
Las UGG son duraderas, pero requieren ciertos cuidados a la hora de su mantenimiento y limpieza, algo que es sencillo con los productos específicos que ofrece la propia marca, pero que no son la única opción. ¿Quieres saber cómo limpiar unas UGG en casa sin el kit? Toma nota de los consejos que te indicamos y lograrás tener tus botas como nuevas mucho más tiempo.
Limpieza en casa de las UGG: lo que hay que evitar
Las botas clásicas UGG están hechas en materiales naturales que pueden aguantar lluvia o nieve ocasional manteniendo los pies secos, calientes y libres de la humedad que provocaría la falta de una adecuada transpiración.
Lo primero que debes saber a la hora de limpiarlas es que no admiten el lavado en lavadora ni tampoco pueden sumergirse en un barreño con agua. En ambos casos, el resultado no sería nada satisfactorio, ya que, las botas acabarían deformadas y la piel sufriría algún deterioro difícil de recuperar.
Por supuesto, ten en cuenta que, tras el paso por la lavadora centrifugado incluido, tus UGG perderían para siempre su característica suavidad por fuera y esponjosidad por dentro. La secadora también es incompatible con la exquisita piel de las UGG.
Limpiar unas UGG en casa sin kit: paso a paso

Cepillado. Es la manera más sencilla y eficaz de eliminar la suciedad superficial. Polvo, partículas de tierra, pelusas o cualquier residuo que se presente adherido a la superficie… necesitas un cepillo específico, de cerdas suaves, que sea apto para ante o gamuza y que te permita cepillar con cuidado y en todas direcciones.
Las botas y zapatillas UGG cuentan con kits especiales de limpieza, pero también es posible dejarlas como nuevas en casa con productos muy básicos y medidas que consiguen lavarlas sin deteriorarlas
Lavado. Como te hemos indicado, las UGG no admiten el contacto directo y por tiempo prolongado con el agua porque esta acabaría estropeándolas. Aun así, esto no quiere decir que no se pueda utilizar un poco de agua para eliminar la suciedad.
Si tus botas no están demasiado sucias y se trata de una limpieza superficial, basta humedecer un paño limpio con un poco de agua, insistimos, sólo humedecer y pasar ese paño por todo el zapato. Hay que hacerlo sin presionar realizando movimientos circulares por toda la piel, y no solo por donde veas manchas.
Si las UGG están realmente sucias, incluso con manchas de barro, hierba o cercos dejados por el agua o la nieve, toca recurrir a un limpiador específicos que puedes obtener añadiendo al agua una dosis mínima de jabón líquido (para el lavado de prendas delicadas) y, en caso de manchas persistentes, también un chorrito de amoniaco.
Igual que en el caso de la limpieza superficial, moja el paño en la mezcla de agua y jabón y pásalo por toda la bota. Si hay manchas difíciles, puedes recurrir un cepillo suave, mojarlo y cepillar con él la mancha haciendo, sobre ella, movimientos circulares. Con el cepillo incide en las zonas más sucias, pero termina siempre la limpieza haciendo una pasada general con el paño humedecido en agua y jabón.
Como último paso, coge un nuevo trapo limpio y humedécelo, esta vez, solo en agua. Repasa con él toda la piel de tus UGG en una única dirección de arriba hacia abajo y no a contrapelo.
Secado. Tan importante como lavar correctamente las UGG es secarlas de la manera adecuada. Para que no se deformen durante este proceso, lo ideal es rellenarlas con bolas de papel, por ejemplo, de periódico, de manera que ese relleno llegue bien, especialmente a la zona de punta y del empeine.

Para que se sequen, pon las botas al aire libre si es posible, pero no las expongan directamente al sol. También puedes secarlas en interior, pero en un lugar bien ventilado. Ten en cuenta que la piel de borreguito que forra la bota por dentro tardará un tiempo considerable en quedar completamente seca, por lo que deberás tener algo de paciencia antes de guardar el calzado. La humedad es uno de sus peores enemigos.
Pasadas al menos 24 horas (lo ideal es esperar 48) da a las UGG un último cepillado suave para que la piel exterior del zapato, que puede haber quedado algo ‘acartonada’ por el efecto del agua, recupere de manera inmediata su característica suavidad. Cepilla siempre de arriba hacia abajo, es decir desde la caña de la bota hacia la punta.
Hay que recordar que tienes distintos tipos de botas UGG. La mayoría de las UGG resisten el contacto con el agua de la lluvia o con la nieve, pero solo de manera ocasional. Salvo que se trate de un modelo específico para lluvia y nieve, la mayoría de las UGG posee una leve capacidad de impermeabilización que puede potenciarse aplicando algún aerosol protector específico para este fin.
Este tipo de productos están incluidos en el kit de limpieza que ofrece la propia marca, pero también puedes recurrir a otros del mismo tipo, que cumplen la misma función y que puedes encontrar en establecimiento especializados.
Según el uso que des a tus UGG, terminar la limpieza aplicando alguno de estos espráis garantizará que tus botas estarán impecables durante muchos años.
