Diferencia entre blazer y americana
Las dos son chaquetas, pero no son iguales pese a que, en numerosas ocasiones, se hable de blazer y americana como si fuesen lo mismo. Estas dos prendas de vestir, siempre elegantes y muy favorecedoras para cualquier mujer, no tienen exactamente el mismo diseño y, además, cada una está pensada para crear estilismos distintos.
Descubre las diferencias entre blazer y americana y toma nota de cómo llevar estas dos prendas, que dan un toque sobrio, pero al mismo tiempo atrevido y chic, a los looks femeninos con los que poder lucir impecable en cualquier ocasión.
La americana
La americana es una chaqueta que forma parte de un conjunto, generalmente un pantalón, aunque hay de trajes chaqueta de mujer con elegantes faldas midi, tubo o incluso plisadas, que combinan a la perfección con la correspondiente americana.
En moda, el término traje chaqueta siempre hace referencia a un dos piezas en el que la chaqueta es una americana.
La americana, que hace años dejó de ser una prenda exclusivamente masculina, es una chaqueta de corte clásico que tiene su origen en Inglaterra y que surgió a finales del siglo XVIII como una ‘modernización’ de la levita que llevaba el tradicional chaqué utilizado por los ‘gentleman’.
La forma de esta chaqueta surge al recortar la longitud de los faldones de la levita y al crear, además, dos aberturas laterales en lugar de solo una como tienen las levitas para aligerar, así, la prenda y facilitar el acceso a los bolsillos traseros del pantalón. Al hacer esta chaqueta bastante más corta, se suprimió también uno de los botones de la parte frontal dejándolos solo en dos, con la idea de cerrarla solo con utilizando uno de ellos.
¿Por qué se conoce como americana?… porque esta chaqueta se fue popularizando por los ingleses, que la llevaron en el siglo XIX a América y de ahí saltó al resto del mundo, convirtiéndose en la chaqueta por excelencia que forma parte de un conjunto, de un traje completo.
El blazer

El blazer es una prenda de fondo de armario esencial para cualquier mujer que podría definirse como una chaqueta bastante más casual que una americana. Versátil como pocas, es una chaqueta apta para un sinfín de looks.
Se cuenta que el blazer también nació en Inglaterra, a principios del siglo XIX por la idea que tuvo el capitán de una fragata llamada así ‘blazer’ que decidió dotar a su tripulación de una chaqueta muy especial con la recibir a la reina Victoria en su visita al buque.
No se sabe si la anécdota es real o no, pero es cierto que el blazer, sobre todo en sus orígenes, tiene un aire más deportivo incluso u halo marinero que lo diferencia de una tradicional americana.
La americana es la pieza superior de un traje chaqueta, mientras que el blazer es una prenda mucho más versátil, perfecta para crear looks muy variados
Un blazer admite más variedad en cuanto a corte, diseño e incluso tejido. El blazer puede ser más corto o más largo, llevar una solapa marcada o por el contrario prescindir de ella, ser de cualquier color o incluso de atrevidos estampados y, lo más importante, lucirse con lo que te apetezca, desde una elegante falda lápiz, hasta con unos vaqueros pitillo.
Diferencias entre blazer y americana
Básicamente, una americana se diferencia de un blazer en que, aunque pueda llevarse con cualquier falda o pantalón, en realidad, es la pieza superior de un traje y es con la otra pieza del conjunto con la que queda especialmente bien. Además de esta diferencia fundamental, en el blazer y en la americana hay pequeños detalles que establecen sus diferencias, detalles como:
El corte de una americana es más estructurado y estándar. Sigue unos patrones claramente definidos en los que destacan las líneas sobrias y una variedad limitada en cuanto a formas o ligeras variaciones. El blazer, en cambio, admite diseños más versátiles. Un blazer puede ser una chaqueta entallada a la cintura o una más suelta y con amplias solapas o con doble botonadura… sus opciones de diseño son casi infinitas sin renunciar a la elegancia, ya que, un blazer puede resultar tan elegante como una americana, pero menos sobrio o formal.
A nivel de confección, en general, un blazer puede no tener forro ni hombreras, algo que no pasa en las clásicas americanas en las que, al menos el forro, preferiblemente en seda, no falta. Además en un blazer las costuras pueden estar más marcadas, incluso ser visibles en forma de pespunte como parte de su diseño, algo impensable en una americana.
También en los bolsillos hay diferencias, ya que, en la americana suelen presentar tapeta o pequeña solapa, mientras que en el blazer por lo general están cosido externamente.
Lino, lana, loneta, pana… tienes blazers en prácticamente todo tipo de tejidos, mientras que las opciones en las chaquetas americanas son bastante más limitadas.
Claves de estilo

Americanas y blazers son básicos que no pasan de moda a los que sacarles partido cada temporada.
Un traje dos piezas, de pantalón o falda con su americana correspondiente, es un conjunto perfecto tanto para un cuidado y moderno estilo urbano, como para lucir impecable en algún evento o celebración especial.
Tanto con falda como con pantalón, la sobriedad de la americana permite apostar por los más diversos complementos para lograr el look que te apetezca. Combinar tu americana con zapatos bajos y de cordones para un toque masculino, chic y sexy a partes iguales, o hacerlo con tacones, para estilizar el conjunto, apostar por una sencilla blusa o por unos atrevidos tirantes para lucir, por ejemplo, en una boda… son ideas para renovar el traje chaqueta y sacar partido a una americana.
Si te encanta llevar originales prendas y complementos como pueden ser una ‘masculina’ corbata o un chaleco, recuerda que lucirán mejor con americana que con blazer.
El blazer, por su parte permite looks aún más versátiles y atrevidos. Un blazer no demasiado largo para combinar con unos elegantes pantalones palazzo, uno que admita una lazada en la cintura para llegar con vaqueros y zapatillas, un blazer a cuadros para alegrar un pantalón o una falda en tonos lisos o uno combinado con un jersey de cuello alto para un look de lo más elegante… las posibilidades de esta chaqueta, imprescindible todo el año, solo dependen de tu imaginación a la hora de creer el look perfecto para cada ocasión.
