Cómo maquillar ojos hundidos
Un buen maquillaje no solo ayuda a resaltar los rasgos más bellos del rostro, sino que, además, resulta una herramienta esencial a la hora de corregir pequeñas imperfecciones logrando que, visualmente, mejoren de manera notable o pasen desapercibidas.
Desde el óvalo facial hasta la forma de la nariz o de los ojos… utilizando de manera eficaz bases correctoras, sombras o delineadores se puede sacar lo mejor de cada elemento de la cara independientemente de sus características.
Los ojos son uno los rasgos más faciales que más destacan en el conjunto de rostro y saberlos maquillar, teniendo en cuenta sus particularidades, sus puntos fuertes (y débiles) es importante para sacarles partido.
Cuando el hueso de la frente, a la altura del párpado móvil, resulta ligeramente prominente, puede dar la impresión de que el ojo está remetido en él y entonces se habla de ojo ‘hundido.’ En estos casos, se necesita aplicar líneas, volúmenes y tonos que ayuden a agrandarlos, haciendo que, visualmente, cobren protagonismo y ‘salgan’ al primer plano, algo que, con las técnicas adecuadas y algún pequeño truco no es difícil de conseguir. Si este es tu caso, descubre cómo maquillar ojos hundidos y saca partido a tu mirada.
Enmarca y prepara tus ojos antes del maquillaje
Antes de aplicar cualquier producto de maquillaje en unos ojos hundidos es importante darle la forma correcta a las cejas que los enmarcan, para que, así, ayuden a realzarlos.
La ceja debe estar bien depilada y con la extensión adecuada, yendo justo desde el lagrimal (retirando posibles pelillos del entrecejo) hasta el rabillo del ojo.
No conviene llevarlas muy gruesas, para que el ojo quede lo más despejado posible y, en cuanto a su forma, debe ser muy natural, con la curvatura del arco central ligera y no excesivamente marcada.
Antes de aplicar los correctores o sombras, si quieres obtener resultados óptimos con tu maquillaje, una crema hidratante específica para los ojos, que ayude a fijarlo, es un excelente comienzo.
Uso de los correctores
Elegir bien los correctores, antes de extender las sombras de ojos, es la clave para que el maquillaje pueda contrarrestar ese efecto visual de hundimiento.
Simplemente hay que aplicar la técnica del claro oscuro en los puntos precisos. Cualquier tono oscuro aporta profundidad, es decir, incrementaría el ‘hundimiento’ mientras que las tonalidades claras logran justo lo contrario, aportan luminosidad para resaltar volúmenes.
Tiendo clara esta premisa, las sombras correctoras claras son tus aliadas. Con un pincel redondo y de esponja, aplica una línea de base clara en la zona superior del párpado móvil (la más alejada de las pestañas). Con este sencillo gesto lograrás ‘subir’ ese arco que parece algo hundido. En cambio, extiende una cantidad mínima de base correctora un tono más oscuro (sólo un tono) en la zona inferior, para que esta se ‘ahonde’ y el ojo sobresalga. Este truco está especialmente indicado para corregir la presencia de bolsas o ligera hinchazón en la zona de las ojeras.
Las sombras más apropiadas
El objetivo de un maquillaje de ojos hundidos es, por un lado, lograr agrandarlos visualmente y por otro, iluminar la mirada haciendo que los ojos resalten. Para ello es importante no sobrecargar los párpados y optar por sombras claras, incluso por tonos nacarados que aporten luminosidad extra.
Colores neutros como los beiges, nude y también los rosados o azules muy suaves son buenas opciones, al igual que algún tono algo más atrevido como la gama de los corales, verdosos claros o aguamarinas, siempre dependiendo de la ocasión y también del color de tus ojos.
El color blanco es también uno de los mejores aliados del maquillaje para ojos hundidos porque, estratégicamente situado en los párpados, es el que mejor funciona a la hora de agrandar los ojos y llenar de luz la mirada.
A la hora de maquillar unos ojos hundidos, elige sombras en tonos claros, que contribuyen a agrandarlos visualmente y, además, aportan luminosidad a la mirada
Diseño de párpados: el delineador y las sombras
Hay un sinfín de posibilidades a la hora de maquillar unos ojos hundidos según tus preferencias, pero un diseño apropiado debe basarse en dos premisas:
No combinar más de dos colores de sombras en el párpado móvil
No abusar del eyeliner renunciando, además, siempre al negro, ya que un delineador negro incrementaría la sensación de hundimiento reduciendo visualmente el tamaño de tus ojos.
A la hora de combinar las sombras, pon siempre la más clara en la zona superior del párpado móvil y la que sea algo más oscura, en el área más cercana a las pestañas. Por ejemplo. para maquillar unos ojos hundidos podrías elegir una discreta sobra rosa palo en la parte superior y crear un bonito contraste con una en tonos malva o lila, algo más intensa, cerca de las pestañas.
En cuanto al delineador, un lápiz blanco en la línea de las pestañas inferiores es una excelente idea para lograr agrandar tus ojos y llenarlos de luminosidad. Si quieres marcar también la línea de pestañas superiores, recuerda que el negro está ‘prohibido’. Es mucho mejor recurrir a marrones suaves o bonitos grises. En este caso, haz la línea, pero difumínala sutilmente para dar ligereza al párpado.
Ilumina la mirada
Un pequeño detalle para completar tu maquillaje de ojos hundidos y conseguir un efecto de mayor volumen y un acabado extra luminoso es darles un ‘toque’ con sobra iluminadora o blanca. El secreto está en aplicarla allí donde es necesaria ¿Dónde?: un punto en el lagrimal, dos o tres justo bajo la línea de pestañas inferiores y por último uno en el centro del párpado móvil, coincidiendo con el iris.
Las pestañas perfectas
Finalmente, para terminar el maquillaje y lograr una mirada de impacto, falta aplicar la máscara de pestañas, un producto al que no tienes que renunciar, pero del que no conviene abusar.
Si tienes ojos hundidos, elige una máscara de pestañas extra ligera y preferiblemente en algún tono más suave que el negro (marrones, grises), incluso puedes elegir una transparente. Si optas por una con color, incluso si la quieres en negro, en este caso el tono oscuro estaría permitido, pero siempre que apliques muy poca cantidad de máscara, para evitar el efecto apelmazamiento. Además, a la hora de ponerla sobre tus pestañas, deberás hacerlo incidiendo solo en las puntas, no en la base, para potenciar, con el movimiento del cepillo aplicador, su curvatura natural y elevarlas al máximo. Así, conseguirás, también, ‘levantar’ tus ojos.
